domingo, 3 de abril de 2011

Disculpas

(Me dio la disculpa
que sólo fue un impulso irresistible
por saber el sabor de mi rouge
y no por otra cosa)


Visitarme

Si quieres visitarme 
entra por el patio;
celebro allí un rendez vous 
con el Sol y los pájaros.
Hallarás mi puerta cerrada,
las ventanas hérmeticas
invulnerables
a los vendedores
agentes de seguro,
políticos, etcétera.
Entra por el patio,
atrévete a sel libre
cambiarás por alas
tu espalda de cartón 
para que nadie te etiquete.

 jueves, 27 de enero de 2011

sábado, 2 de abril de 2011

Marzo

Y así se fue febrero.
Amargo.
Pero dulce desde un comienzo.
Sin Hielo porfavor.

Yo no sé que pasó
Más me da lo mismo.
Abrí las manos, los ojos y las puntas del pelo.
Ni siquiera los cigarros sirven cuando no eres nadie, nisiquiera un verbo, o una simple palabra.
Ni siquiera un abrazo afectuso después de un lapsus de llanto.
Tengo una pluma frágil clavada en el estómago.
Me da arcadas suaves.

¿Realmente somos algo para alguien?

Chao, febrero maricón llévate todas tu hueás y vuelve el otro año.



Ciudadano

Con mi presencia depresiva vengo para sobrevivir
y regalarte mis menciones de polvos estelares
yo no soy ciudadano, soy transeúnte
soy el que cuelga de tu indiferencia
y asume el riesgo de vivir sin vida
tras la sombra boreal de tu mirada
no soy de tierra firme
soy de repente
casual como un chaleco antibalas 
un casi ciudadano, un arquitecto 
de su propia miseria
un disidente
que trabaja y que come y que vigila
su constantes desequilibrios cálidos
que le teme
más asi mismo que a los resultantes
del IPC, del IVA, de la UF.

Así no más.

Escrito :  el Lunes, 21 de marzo de 2011 a las 20:22



viernes, 1 de abril de 2011

Siempre hay un cielo

" Ese frío incontenible le hizo caminar más rápido de lo normal para volver a casa, y así fue...tan solo 20 minutos y las 3 llaves chocaron entre sí, abriendo la reja sonora de la calle; la gente con miradas llenas de curiosidad le observaban a medida que ella se detenía tan sólo un minuto para contemplar aquél espectáculo en el cielo... aquél cielo de colores infinitos, que alberga las esperanzas de muchos y otros tantos... 
Los colores resultaban extrañamente indescriptibles, era como ver fuego cayendo desde él y toda la rabia contenida posible...colores vivos, fuertes y llamativos, quizá rojo, amarillo e incluso un naranja... Y como siempre aquella sensación de pequeñez que te aflora al mirar hacía arriba y darte cuenta una y mil veces que eres nada... 
La paz y conformidad al darse cuenta de eso brotó del vacío.... 
Por otro lado existían aún motas de azules y violetas exigiendo un lugar en aquella pelea..." 


En fin, supongo que este ha sido un buen día. 






Escrito el miércoles, 13 de mayo de 2009 a las 0:24