" Ese frío incontenible le hizo caminar más rápido de lo normal para volver a casa, y así fue...tan solo 20 minutos y las 3 llaves chocaron entre sí, abriendo la reja sonora de la calle; la gente con miradas llenas de curiosidad le observaban a medida que ella se detenía tan sólo un minuto para contemplar aquél espectáculo en el cielo... aquél cielo de colores infinitos, que alberga las esperanzas de muchos y otros tantos...
Los colores resultaban extrañamente indescriptibles, era como ver fuego cayendo desde él y toda la rabia contenida posible...colores vivos, fuertes y llamativos, quizá rojo, amarillo e incluso un naranja... Y como siempre aquella sensación de pequeñez que te aflora al mirar hacía arriba y darte cuenta una y mil veces que eres nada...
La paz y conformidad al darse cuenta de eso brotó del vacío....
Por otro lado existían aún motas de azules y violetas exigiendo un lugar en aquella pelea..."
En fin, supongo que este ha sido un buen día.
Escrito el miércoles, 13 de mayo de 2009 a las 0:24

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