martes, 30 de agosto de 2011

El Verde


-Música, meláncolico alimento para los que vivimos del amor -había citado por cuarta vez, templando la guitarra antes de proferir el tango.

¿Ahora te absorben, constantemente, unos ojos que no te pertenecen?
Siempre creí que eran cuentos míos, pero al terminar la página
y seguir - sin querer - con la otra ( pues la verdad el libro era poco interesante)
tuve la intuición - casi visión - de que te quedabas absorto en sensaciones mientras
ella cerraba y abría las cortinas, tan ingenuo que saliste.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cuénteme ¿qué le parece?