Frente a nuestros quebrantos -que se produjeron con simpleza- nos comportamos de manera quieta e indiferente.
La clemencia durante el <ahora> no tardó en llegar.</ahora>
Con un parvo trozo decolorado de desconsuelo, te oí omitir toda proporción homogénea de sesudas palabras.
<olv></olv>
Como en una especie de tregua –queramos o no – puedo desentrañar cuanta filosofía barata –básica- aspiraste a entregarme con tu valioso tiempo.
Gracias, gracias ¿ para qué te molestaste tanto?
<lo siento="" es="" casi="" fatal="" huir="" de="" tu="" actuar.="" parece="" iron="" escarnio=""></lo>
Cómprate un arrecife, si quieres te regalo mi ínsula.
Vuelve a nacer entre el frenesí verde de lo que te mueve.
Bebe sin decirme una vaso lleno de paroxismos tangibles.
<te conozco="" tan="" bien=""></te>
No hay duda de que el simulacro de nuestro juicio y posterior condena a muerte será en el Puerto en unas semanas más.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Cuénteme ¿qué le parece?