No hay que darle al tiempo ni un espacio de olvido,
ni una sola presencia hay que restarle al tiempo,
ni una sola alegría mezquinarle a la risa.
Vamos querido, te está sobrando ternura para darnos
(hablo en plural porque considero el futuro),
te está sobrando ternura
y sin embargo,
te están faltando manos para ser la caricia.
En las noches presiento,
en esas noches que guardo
adelantando memorias
y memorias prisas,
yo tendré preparada una canción hermana
una luna redonda a fuerza de ser llena
y un pasado inerte prendido del recuerdo
y algún silencio oculto
detrás de la poesía.
Entonces,
en ese entonces,
deliberando entonces que avanzamos ahora,
podremos asumir en simplezas (las de todos los días).
Me dirás: <los colores>
Y yo entenderé que Septiembre se propuso edificar la dicha.
Te diré: <canción>
Dirás: <viento>
Te diré : <montaña>
Dirás: <rocío>
Y así sencillamente ...
como suele ser todo aquello que trama el amor
La <Vida> te diré
Dirás: <La Vida>
es entretenido leerlo desde abajo hacia arriba.
ResponderEliminar