Bajé cinco escalones y la encontré ahí.
Abrió sus manos, y el agua cayó humedeciendo el pelo y su cara.
Lástima que no era lluvia.
1
2
3
Mientras el reloj avanza, el mundo enmudece cada ves más, ingenuamente destruye los hechos, junto con ese afán tan único que tiene, de cambiar todo aquello que no comprende.
Mientras otros crean, y sacan de sí la idea de que hemos sido <creados>.
Los sueños muchas veces corroen el anhelo por querer ser feliz, pero que más da.
Es mejor escuchar al cielo, leer un libro, mirar la Luna, oír el humo del cigarro, volar entre las pantallas.
Debes en cuando hablar con alguien, quizás con uno mismo, entre esa soledad tan distante, querida, despreciada y amada que nos inunda a estas horas, y en ésta época.
El invierno fluye entre las calles, llegando hasta ese musculo a lo que llamamos corazón, q inevitablemente pareciera enfriarse.
Falta calor, quizá comprensión, una palabra o más bien un hecho que nos hable de verdad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Cuénteme ¿qué le parece?